El trabajo de las Servidoras del Señor y la
Virgen de Matara en Kazajstán
Las hermanas que componen la comunidad "Madre Gertrudis
Detzel" son la Madre María Cor Dulce (peruana), Hna Maria Virgen del
Milagro (argentina) y la Hna. María Benigna (brasilera).
Cuando
se incorporaron a la parroquia "Santa Teresita del Niño Jesús", donde se
encontraban ya trabajando los padres del IVE, comenzaron a ocuparse de
los grupos de niñas, jóvenes y mujeres; de la sacristía y liturgia de
la parroquia. La parroquia cuenta aproximadamente con unos 60
fieles. Todos los domingos participan unas 20-30 personas a la Santa
Misa.
Pronto
las hermanas empezaron a encargarse de distintos apostolados: la Hna
María Virgen del Milagro se encargó del catecismo de las niñas, que al
principio eran solo tres. A medida que se fueron enterando que había mas
niños católicos, pero que no iban a la parroquia comenzaron a buscarlos,
y como los papás no los podían llevar a la Iglesia, las hermanas los
pasaban a buscar con el vehículo todos los domingos. Así es que los
niños, participan de la Santa Misa dominical, rezan el rosario con toda
la gente, se quedan para el almuerzo, reciben el catecismo y luego de
los juegos los acompañan nuevamente a sus casas. La Hna María
Begnina, ha comenzado a dar clases de catecismo de adultos a jóvenes y
señoras. Y se encarga de la Liturgia de la parroquia. La M. María
Cor Dulce también tiene otro grupo de jóvenes, a los que ha acompañado
al encuentro de jóvenes de Kazajstán, que se organiza todos los años,
con muchos frutos.
La Patrona de la comunidad
La patrona de la Comunidad es la "Madre Gertrudis Detzel", quien fue una
gran misionera durante la revolución Socialista de Rusia, en estas
tierras. Tras la revolución Socialista de Octubre de 1917,
la
Iglesia Católica experimentó la más horrorosa persecución. Multitud de
católicos fueron cruelmente deportados hacia las estepas de Asia
Central. Si bien la Madre Gertrudis emitió sus votos religiosos nunca
pudo vivir en el convento. Tuvo que padecer ocho años de prisión y
trabajos forzados, a causa de su intensa actividad apostólica. A fines
de los años 50 fue puesta en libertad, siguió su trabajo apostólico en
Karaganda, donde preparó a muchas personas a los Sacramentos. Viajaba
constantemente para visitar distintas comunidades católicas, junto a un
sacerdote y una amiga. Llevó una vida de intensa entregada a las almas.
Murió el 16 de agosto de 1971. La Iglesia de Kazajstán la recuerda y
venera junto con los santos, obispo Aleksander Jira, los padres
Vladyslav Bukovinsk, Alexander Schtaub y tantos otros que valerosamente
sufrieron y entregaron sus vidas por Cristo. Todavía no se ha iniciado
su causa de beatificación.
Para más información sobre la
misión: http://www.tajikistan.ive.org