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pasado 24 de julio, por gracia de Dios, tres religiosas de nuestro
Instituto, M. María Blahovischenia, y las Hnas. Marìa de Lurdska y María
Myru junto con la M. Radosty llegaron a la ciudad de Javarosk (Хабаровск)
a concretar la fundación en esta lejana ciudad de Rusia, estableciendo
un Sagrario más en esta tierra que ha sido regada con la sangre de
innumerables mártires.
Javarosk está
situado en Dalniy Voctok, el “Lejano Oeste” ruso, donde no se encuentran
cowboy ni áridos paisajes, sino grandes extensiones de bosques de
confieras, pescados finos y caviar, en la frontera con China
Continental.
Apenas unos días de llegadas, las hermanas participaron de una Jornada
de Jóvenes en una ciudad a 650 Km., Blagoveshchensk, que significa
providencialmente “Anunciación”.
Cuando las hermanas llegaron a esta ciudad los niños del lugar,
sorprendidos por nuestra presencia, decían mientras se codeaban, “mira,
son de verdad”.
En este encuentro juvenil participaron aproximadamente 30 jóvenes que se
reunieron para tratar un tema muy actual, la Teología del Cuerpo. Los
jóvenes mostraron mucho interés y espíritu católico en el desarrollo de
las exposiciones. Las hermanas pudieron conocer a los jóvenes del lugar,
su idiosincrasia particular (muy abiertos, amigables, entusiastas) y
ellos se interesaron con mucho interés de nuestro Instituto y carisma.
La parroquia, atendida por sacerdotes de nuestra Familia Religiosa desde
el 2007 está muy bien organizada en la pastoral. Tiene mucho movimiento:
grupo de oración de mamás, grupo de jóvenes, catequesis, niños. Esta
parroquia es un centro estratégico en todo el “Lejano Oeste”, ya que
además de la importancia de la ciudad como territorio
de concurrencia política, económica y cultural, es el centro pastoral
más importante de toda esta zona oriental rusa.
El Obispo del Lugar, Mons. Kiril Klimovich, así como los fieles
católicos están muy contentos con el trabajo de nuestros padres, su
disponibilidad y ejemplo sacerdotal y con el modo de trabajar
apostólicamente.
Por este motivo y por el testimonio y trabajo de las anteriores
religiosas japonesas – ya ancianas - que trabajaron en la parroquia
durante 10 años, todos les dieron una acogedora bienvenida a las
hermanas. Ya tienen mucho trabajo: están a cargo de los grupos
parroquiales, catequesis, liturgia con gran ayuda de los laicos. En
estos días organizaron un Curso para Catequistas con muy buenos
resultados apostólicos. Los han invitado a su casa para conocerlos mejor
y presentarles nuestro Instituto.
Agradecemos a Dios Nuestro Señor y a su Madre Santísima la gracia de
esta nueva comunidad de las servidoras donde tantas almas esperan de
nosotras sacrificios, oraciones, testimonio de vida cristiana y
religiosa.
Nos despedimos pidiendo que tengan presentes en sus oraciones a los
miembros de nuestra familia religiosa en la Santa
Rus, para que seamos fieles y cosechemos los abundantes
frutos que el Señor de la mies disponga para nosotros.